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Los efectos psicológicos de un accidente de tráfico

Un accidente de tráfico es una situación común que puede ocurrir en cualquier momento y cuyo protagonista puede ser cualquiera de nosotros o, como podría decirse de otro modo, la víctima.

Puede ocurrir por múltiples factores, pero la negligencia de conducir sin carnet o permiso de conducir caducado es el caso más extremo, de este modo se aconseja pasar por clínicas médicas como Clínca Suecia, clínica de certificados médicos para renovar el carnet de conducir así como a organismos como la Dirección General de Tráfico o  cualquiera relacionada con la tramitación del carnet de conducir.

En primer lugar, existe un hecho básico e ineludible dado que, un accidente de tráfico supone un punto de inflexión en la vida del afectado (o los afectados). Es decir, todos llevamos una vida normal hasta que un ocurre un hecho extraordinario en nuestras vidas. De este modo, el accidente ocasiona una crisis a nivel personal y social debido al impacto emocional de la situación traumática en cuestión.

Los efectos de este impacto y este cambio y periodo de crisis va más allá afectando al entorno que nos rodea, especialmente el más próximo.

FAMILIA

Este entorno suele ser el más cercano y, en algunos casos, el único que apoya a los afectados en cuestión. En el mejor de los casos, la familia se vuelca en el cuidado de la víctima. Eso implica una mayor afección de la persona que está al cuidado y el aumento de sus niveles de estrés dadas su responsabilidad y preocupación por la víctima.

En estos casos es recomendable la delegación y la confianza en terceros. Esta carga va a suponer un gran esfuerzo físico, pero sobre todo psicológico ante la necesidad de atender varias tareas al mismo tiempo y la incapacidad moral de ceder esta responsabilidad a un tercero.

 

CÓNYUGE

En el caso de que la persona accidentada tuviese una relación, las responsabilidades y preocupaciones se trasladan a ella, además de que, si el afectado estuviese impedido para realizar o cumplir con sus obligaciones, la mayoría de los cometidos cambiarán de manos. Se repiten los patrones de estrés para esta persona, así como se ha reflejado para la familia.

En caso de que la persona accidentada tuviese una relación con pocos compromisos o compromisos inestables, existe la probabilidad de que se distienda o quebré esta situación por el sentimiento de incapacidad de sobrellevar la relación del mismo modo, así como la situación.

En cambio, si estos lazos sentimentales están más asentados las estadísticas no indican ningún cambio significativo. No obstante, en caso de que haya problemas e inconvenientes encubiertos puede que esta crisis personal sirva como excusa perfecta para destapar cualquiera de estos y ocasionar mucha inestabilidad.

 

HIJOS

En caso de los hijos con una mentalidad lo suficientemente madura para comprender la situación y los problemas consiguientes, lo más probable es que la relación afectiva se estreche un poco más.

Sin embargo, si los hijos no tienen la edad para poder comprender el porqué de esta crisis y los problemas que acarrea, normalmente suelen conllevar problemas serios relacionados con la frustración.

 

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