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Cirugia estética Liposucción


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Psicología de la Cirugía estética, más allá de una imagen perfecta.

 Cirugia estética Liposucción
    • La mayoría de pacientes son mujeres.
    • El factor trabajo y éxito social es fundamental entre los pacientes que deciden mejorar su apariencia física.
    • Se corre el riesgo de adicción al bisturí.
    • En muchos casos sería conveniente un estudio psicológico previo.

Lejos de una simple mejora del aspecto físico, muchas personas recurren a las intervenciones de cirugía estética,  con diversos objetivos, tal como mejorar sus condiciones laborales, o ser mucho más atractiva para poder conocer a mas personas del sexo opuesto.

Pasar por quirófano para realizarse una intervención de cirugía estética, pudiera pensarse que obedece a la necesidad de mejorar el aspecto físico. Sin embargo, en la mayoría de los casos, existe un componente nada despreciable de elevar la autoestima, ser aceptados en un determinado grupo social e incluso en un porcentaje de casos nada despreciable que diversos estudios cifran en torno al 45%, para mejorar sus condiciones laborales, ya que una mejor imagen y apariencia es una gran ventaja en el trabajo, ya sea para conseguir aumentos de sueldo, o bien, para lograr ascender a una categoría profesional más elevada.

Para una gran cantidad de personas, cualquier procedimiento que implique el uso de un bisturí puede dar lugar a una sensación de temor; sin embargo, a la vista de otras personas (grupo cada vez más numeroso debido a la mejora en la calidad y seguridad de los procedimientos), puede representar la oportunidad de mejorar su imagen y, por ende, subir su autoestima y alcanzar un cuerpo ideal.

Querer mejorar la apariencia no es malo, y más cuando causa conflictos sociales y de autoestima a una persona, pero la idea de perfección puede llevar a quienes se someten a una cirugía estética a realizarse otra, y otra… hasta llegar a una adicción

El paciente tipo ha ido evolucionando; antes era un grupo muy selecto, artistas o la gente que tenía dinero, quien se hacía un cirugía de este tipo, ahora mucha gente puede permitirse una intervención de cirugía estética, y por ello, ha aumentado el número de pacientes operados. Ahora la gente busca la cirugía para tener un mejor trabajo, una mejor pareja o ser un triunfador”.
Aunque el gusto por el bisturí ha aumentado con el paso de los años, es cierto que también ha cambiado el tipo de intervenciones. Ahora la gente solicita cirugías de corta estancia, sin incapacidades largas y que no sean notorias. La gente se ha vuelto más “conservadora” en este sentido, debido a que busca mejorar su apariencia, pero sin que se note tanto el cambio.Por ello, mucha gente opta por iniciar su contacto con la estética, mediante procedimientos sin cirugía en consultas de medicina estética, con la instalación de la toxina botulínica, mejor conocida como “Botox”, colágeno y ácido hialurónico para rellenar algunas líneas de expresión y borrar el paso de la edad. Todos estos son procedimientos muy cortos, e inmediatamente después de someterse a ellos la persona puede irse directo a su casa o al trabajo.Tener un aspecto juvenil nunca fue tan importante; uno de los principales factores detrás de una cirugía plástica, además de encontrar una mejor imagen al verse al espejo, es el miedo a tener una imagen que te haga parecer viejo y mayor. Existe un gran temor sobre el aspecto físico y la edad, habiéndose establecido en nuestra cultura, la idea  generalizada de que lo joven y nuevo es mejor, por lo que la prioridad en muchos de los casos pasa a ser física y material, no emocional”.Todos los cirujanos plásticos acreditados recomiendan que el paciente que quiera someterse a una intervención de cirugía estética, debe hacerlo por voluntad propia, y en cualquiera de los casos sin verse presionado por influencias de algún tipo.  “La cirugía debe de contemplarse como una oportunidad para mejorar nuestro estado físico y emocional, y siempre después de haber tratado de utilizar otros medios para lograr los mismos objetivos (deportes, dietas…), haciendo que la cirugía sea la última alternativa”.Si se recurre a la cirugía estética de forma habitual, se corre el riesgo de banalizar la misma. Por ello el lado psicológico y la mejora en el estado emocional debe estar muy presente, teniéndose perfectamente claro y con unas espectativas realistas de lo que vamos a  conseguir, cual va a ser la mejora en nuestro estado físico y mental, que vamos a conseguir mediante la cirugía.  En caso contrario, es fácil caer en adicciones, ya que si nos marcamos unas expectativas poco realistas, lo que ocurre  es que ningún tratamiento nos satisface y caeremos en la tentación de seguir con otras cirugías en la búsqueda de esa imagen perfecta o ideal.“Muchos pacientes se hacen adictos, y se convierten en clientes habituales. Hay pacientes que después de una Abdominoplastia o cirugía estética de abdomen, desean una cirugia de párpados, una mastopexia, después un lifting facial… de tal forma que casi no llegan a estar de alta ya que enlazan final del postoperatorio de una intervención con las pruebas preoperatorias de la siguiente; hay pacientes que se han sometido a 10 cirugías”.

A veces los especialistas en cirugia estetica trabajan con pacientes con dismorfía, es decir, aquellos que poseen una excesiva preocupación por su físico, y una imagen completamente distorsionada de su imagen. Lo adecuado con este tipo de pacientes es trabajar también de manera psicológica, porque en el afán de conseguir la perfección se someten a infinidad de procedimientos, ya que nunca están conformes.

Lo adecuado en estos casos sería hacer un estudio psicológico antes de la primera cirugía. No obstante es frecuente que el cirujano no detecte este tipo de pérfil, hasta más tarde, cuando el paciente repite y vuelve a repetir cirugía tras cirugía. Hay que recordar que la cirugia estetica, siempre debe de quedar como la última opción para mejorar nuestro estado físico y psicológico.

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