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¿Te sientes bien tal como eres?

Tu eres una persona única, capaz, con talentos y fuerzas especiales, con la sabiduría interior y la creatividad – un ser humano de valor. Así que puedes aceptarte y respetarte a ti mismo tal como eres. Sentirte cómodo con su verdadero yo, por dentro y por fuera. Aceptarte a ti mismo, tu cuerpo, tus sentimientos, sin condiciones, respetando tu carácter, talentos y logros.

No hay ninguna necesidad de trabajar en el perfeccionamiento de ti mismo. De hecho, puede ser contraproducente, y una gran pérdida de tiempo. La perfección es un mito. No existe en el mundo real y ciertamente no existe en apariencia humana. Muchas mujeres que luchan con su imagen corporal y su peso, gastan enormes cantidades de energía tratando de cambiar su aspecto. Si aun así estás convencida de que es bueno para tu equilibrio bajar de peso, te recomendamos que te pongas en manos del doctor especialista en dietas personalizadas Julio Puig

En lugar de tratar de cumplir con los estándares imposibles de la sociedad de la belleza femenina, reafirma tu identidad y celebra lo especial que eres. Encuentra la paz y la serenidad de su vida, acepta este lugar en el que estás, como eres y vive con alegría y entusiasmo.

  • Reconocamos que la belleza, la salud y la fuerza son independientes de tu talla. La verdadera belleza abarca lo que hay dentro, el interior de cada persona, tu entusiasmo por la vida, tu espíritu amante de la diversión, una sonrisa que ilumina tu cara, tu compasión por los demás. Se trata de ser amable y generoso, mostrar fuerza y valor, y ante todo el respeto a ti mismo tal y como eres.
  • Tu cuerpo, tamaño y figura no son lo esencial. La buena noticia es que podemos cambiar cómo te sientes con tu cuerpo. Si estás especialmente preocupado por el peso, entiende que tu cuerpo tiene una opinión de lo que debe pesar en este momento de tu vida. Reconocer lo destructivo que es la obsesión por ser delgada y cómo afecta a las personas que quieres. Tu peso no es una medida de tu autoestima. Aceptar esto puede llevarte a ganar libertad.
  • Sé positivo. Las personas poseen diferentes tamaños, tallas y aspectos corporales, y eso está bien. Si eres una mujer grande, en nuestra sociedad centrada en la belleza, debes de ser un modelo de conducta que irradia confianza, autoestima y amabilidad hacia otros adultos y niños que, por desgracia, pueden temer salir en público. O, si por el contrario eres una persona delgada, manteniéndote delgado, puede sugerir una personalidad anoréxica (ansiedad, irritabilidad, depresión, falta de concentración, aislamiento social, el aislamiento de amigos y familiares, preocupación por la comida, la soledad, la falta de la compasión y la generosidad, el egocentrismo), huesos débiles y quebradizos, y otros problemas de salud graves. Nuestra sociedad está obsesionada con la delgadez, lo que nos perjudica a todos. Cuando se rechazan los perjuicios asociados a nuestro aspecto corporal tamaño, y nos centramos en la salud en lugar de peso, cada uno de nosotros estamos poniendo un poco de esfuerzo de nuestra parte para llevar a cabo este cambio saludable.
  • Vístete de una manera que te haga sentir bien, y que se ajustan a ti. Limpia el armario de la ropa que no te encaja, regala o almacenar la ropa demasiado pequeña.
  • Querer lo que tienes – la alegría. El secreto de la felicidad no es conseguir lo que quieres, sino querer lo que tienes. Aunque en gran parte subestimada hoy en día, la alegría durante mucho tiempo ha sido valorada en todas las religiones.
  • Mantén un diario de aquello que te hace feliz. Cada día anota tres cosas de las que estás agradecido. Puede ser humillante darte cuenta de la abundancia de riquezas que tenemos, y lo mucho que damos por sentado. Las alegrías cotidianas de la familia, amigos, salud, trabajo… están a nuestro alrededor. Contemplando o siendo conscientes de esto, podemos alcanzar la paz y serenidad interior.
  • Aprender y practicar técnicas de relajación. La relajación alivia el estrés y mejora nuestras vidas. la sobrecarga de estrés está relacionada con muchos problemas de salud, tales como el agotamiento, insomnio, dolor de cabeza, diarrea, ansiedad, inquietud, depresión, abuso de alcohol, aumento del riesgo de ataque al corazón y sistema inmunológico debilitado entre otros. Relajarte es como volver a arrancar un ordenador demasiado sobrecargado. Todo funciona mejor después.
  • Dedica un tiempo cada día para ti mismo. Invertir tiempo en las pequeñas cosas que enriquecen tu vida: escuchar música, leer una novela, la siesta después de comer, reír con tu pareja o tu mejor amigo, comer con los amigos, disfrutar de una puesta de sol….
  • Vivir asertivamente. La asertividad permite que la gente exprese sus sentimientos y opiniones honestas con comodidad, siendo abiertos y directos, sin culpa o ansiedad, obtener tus derechos personales sin negar los derechos de los demás. Las personas asertivas se respetan a sí mismos, hablan con calma y claridad, mantienen el contacto visual, su voz, y una sonrisa sincera.
  • Fortalece tu apoyo social. Incluye la interacción agradable y estimulante con amigos y familiares en tu día a día. Mantener relaciones, promover la comunicación y el intercambio de sentimientos en formas apropiadas. Alentar el diálogo interno, elogio y apoyo el uno al otro. Involucrarse en el trabajo voluntario es una excelente manera de aumentar tu red social a medida que echas una mano.
  • Dar forma a un equilibrio saludable. Vas a sentirse mejor y tener más energía cuando desarrollas hábitos de vida saludables, que expresas de manera natural y se sienten tan normal que casi no pensar en ellos. Normalizar tu vida, ser regularmente activo y mantenerse bien nutrido sin hacer dietas de forma compulsiva. Ten cuidado con tu salud, pero no te obsesiones sobre ella o busques la perfección. Encontrar un equilibrio satisfactorio de bienestar y plenitud que funcione para ti en este momento de tu vida y te ayude a vivir de la manera deseada.